15 noviembre, 2007

LA HERENCIA DEL VIENTO

(viene de SEMBRANDO VIENTOS... EL “JUICIO DEL MONO” EN DAYTON, 1925)

En el año 1960, el juicio de Dayton fue llevado al cine en blanco y negro por Stanley Kramer en una película titulada La herencia del viento -tit. orig. Inherit the Wind— (aunque quizás hubiera sido más apropiada la traducción del título que se usó en Sudamérica ‘Heredarás el viento’), protagonizada por Spencer Tracy, en el papel de Henry Drummond (nombre supuesto de Darrow en el film); Fredric March en el papel de Matthew Harrison Brady (nombres supuesto para Bryan); Gene Kelly en el papel del periodista progresista E. K. Hornbeck (nombre que se le dio en la película por H. L. Mencken); Dick York como Bertram T. Cates (nombre supuesto que encubría a Scopes) y Claude Atkins como el reverendo fundamentalista que lleva a los tribunales al profesor Cates.

El título procede del versículo del libro de los Proverbios (11, 29) de la Biblia que dice que “El que perturba su casa, solo heredará el viento, y el insensato, será esclavo del sabio de corazón” (Proverbios 11,29).

El guión, que indirectamente, fue escrito por Nedrick Young (que originalmente lo firmó como Nathan E. Douglas debido a sus problemas para hacerlo con su nombre original por estar incluido en las listas negras elaboradas en Hollywood por la influencia del senador McCarthy) y Harold Jacob Smith, sobre la base de la obra de teatro del mismo nombre de Jerome Lawrence y Robert E. Lee, escrita en 1950 y estrenada en 1955 (Andy Bradbury “Inherit the Wind - It Wasn’t”, en la web Honest Abe’s NLP Emporium http://www.bradburyac.mistral.co.uk/tenness2.html, 17-08-2006).

La pieza teatral había sido escrita originalmente como respuesta a la amenaza que era para la libertad de expresión y pensamiento el furor anticomunista del senador McCarthy y los que con él colaboraron, y hablaba del ambiente de opresión que se vivía en las esferas intelectuales estadounidenses a finales de los años cuarenta e inicios de los cincuenta mediante su recreación en la ciudad de Dayton (Hillsboro, en el film) durante el juicio de Scopes. Gracias a esta obra, cuyos hechos habían pasado una generación antes, Lawrence y Lee pudieron hablar del clima asfixiante que se vivía en los EEUU de su época. En realidad, la interpretación de March, muy histriónica, la hizo tratando de que recordara más a los gestos de McCarthy que a los de Bryan. Nominada a varios óscars, sólo fue premiada de modo especial en el festival de Berlín del año 1960.

La película fue y es, sin duda, un film impactante. Sobre el respeto a los sucesos de Dayton, desde la perspectiva más histórica, en el film y en la obra de teatro fueron cambiados los nombres de personas y lugares, y en muchas escena (quizás demasiadas) hubo algunas exageradas concesiones a la agilidad narrativa y al dramatismo, como hacer de Scopes el novio de la hija del pastor fundamentalista que lo ataca, detener a Scopes durante su clase, quemarlo en efigie, etc. De hecho, Scopes creo que nunca estuvo en la cárcel ni tenía novia, ni le fueron apresar mientras daba clase. Darrow tampoco llegó sólo al pueblo ni Bryan era el estrambótico fundamentalista que se puede ver en la película.

(viene SEMBRANDO VIENTOS... EL “JUICIO DEL MONO” EN DAYTON, 1925)

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