Alfonso López Borgoñoz
(A publicar en Tecnociencia núm. 7, noviembre 2006)
Castelldefels, 3 de agosto de 2006
ARP-SOCIEDAD PARA EL AVANCE DEL PENSAMIENTO CRÍTICO
(Versión 6 de agosto de 2006)
[El presente manifiesto es un resumen de las Alegaciones presentadas al proyecto de decreto indicado ante el Departamento de Salud de la Generalitat de Catalunya el 8 de agosto de 2006, con el Nº 0336E/146.030/2006].
Área excavada en Tell Hamoukar, correspondiente al Calcolítico tardío, hacia el 3500 a.n.e.,
Las delicadas sombras de sus anillos y las lunas heladas hacen del sistema de Saturno un lugar de una gran belleza.
Las imágenes que nos envía la sonda Cassini nos proporcionan solamente un atisbo leve de lo que debe ser la experiencia real de estar allí, cerca de Saturno. Tetis (a la derecha, de 1.071 kilómetros de diámetro) y Mimas (cerca del centro, de 397 kilómetros de diámetro máximo) se captan aquí contra la atmósfera turbulenta del planeta. (NASA/JPL/Space Science Institute)
El descubrimiento de Hiperión, de 280 km de diámetro máximo, tuvo lugar en el año 1848, habiendo sido atribuido a los estadounidenses W. y G. Bond, sí como al inglés W. Lassell. Es el único de los satélites de Saturno que se conocían antes del inicio de la investigación espacial que no tiene un mapa de su superficie similar a los que aquí mostramos. El resto de lunas que se conocían antes de 1959 son Mimas, Encélado, Tetis, Dione, Rea, Titán, Jápeto y Febe. Desde entonces, se han descubierto 41 satélites más orbitando al quinto planeta del Sistema Solar. (NASA/JPL/Space Science Institute)
Encélado. (NASA/JPL/Space Science Institute)
Febe, captada por la sonda Cassini en el mes de junio de 2004, muestra en la imagen los nombres asignados provisionalmente a sus 24 cráteres por la Unión Astronómica Internacional. (NASA/JPL/Space Science Institute)
Características superficiales y variaciones de color de Telesto (de sólo 24 km de ancho), el satélite troyano de Tetis. La superficie lisa de esta luna sugiere que está cubierta con una capa de polvo fino y materiales congelados. (NASA/JPL/Space Science Institute)Usted es libre de:
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Bifaz achelense, procede de un yacimiento superficial de la provincia de Valladolid, en el valle del Duero. (Comuna de Wikipedia)Un paso más. Nos vamos acercando poco a poco a la respuesta a una vieja pregunta de muchos de los que pertenecemos a nuestra especie, quizás —incluso— la cuestión ya se hubiera planteado anteriormente y se remonte a los tiempos en que las noches estrelladas africanas empezaron a fascinar a los primeros homínidos capaces de emocionarse con ellas. ¿Habrán seres como nosotros viviendo allí fuera?
Desde dioses hasta marcianos malignos, los seres humanos han asociado el más allá de la bóveda celeste, desde siempre, con la solución (o el agravamiento) de todos nuestros problemas, esperanzados y aterrorizados por la magnificencia de la visión del cielo. O, simplemente, curiosos por saber si hay seres semejantes, con otras historias, en otros mundos —o seres diferentes, con historias parecidas—.
Algo más de diez años después del hallazgo del primer planeta extrasolar en 1995, ya somos capaces de detectar planetas unas cinco veces mayores que el nuestro. E incluso somos capaces de detectar cometas en torno a otras estrellas, tal como se publica este mismo mes en las noticias. El siguiente paso será la localización de un planeta tres veces mayor, después dos veces, después uno...
Rafael Rebolo ya nos comentaba recientemente en Astronomía los métodos para encontrar exoplanetas y la importancia de su estudio. Tras leerlo, si era de noche, uno sentía la tentación de salir a la ventana y observar la bóveda celeste, con una mirada interrogativa.
Todo va muy rápido. Parecía que no era sino a mediados de la próxima década que sería posible el ver mundos de tamaños tan ‘minúsculos’ como el del nuestro, pero nos vamos aproximando. ¿Será en este 2006? No creo. Quizás en el 2007 o, mejor, en el 2008. Pero está al caer...
Ya se han encontrado unos 160 planetas en otros sistemas estelares, más bien extraños en su mayoría. Pero algunos de ellos son muy similares a nuestros Júpiter y Saturno. Seguramente, las primeras ‘tierras’ extrasolares serán cuerpos que nos planteen muchas dudas, pero a medida que los descubrimientos avancen, iremos encontrando mellizos cada vez más parecidos. El telón de la respuesta a si la vida es necesaria cuando las condiciones son adecuadas o fruto de un azar que se da pocas veces, y si la inteligencia (cualquiera) es sólo una cuestión de tiempo y mutaciones o una rareza en todo un Universo, está a punto de alzarse. Posiblemente, las primeras respuestas —provisionales, como siempre en ciencia, pero basadas en datos comprobables—, ya las empezaremos a tener a finales del primer cuarto de este siglo. Que viaje. Es de noche. Debo salir a ver el cielo de nuevo.
Y, para acabar el mes, el miércoles 29 de marzo, un nuevo eclipse de Sol, esta vez parcial en la península Ibérica. No será el anular del pasado octubre, pero la mitad de nuestra estrella será tapada por la Luna. Una buena ocasión, de nuevo, para maravillarnos con la naturaleza que nos rodea, más allá de los cada vez más estrechos límites de nuestra atmósfera.
Alfonso López Borgoñoz
(Publicado, algo reducido por espacio, en Astronomía, editorial, pág. 3 Marzo de 2006)