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03 noviembre, 2010

HOMEOPATÍA Y UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA

Carta Abierta a la Vicerrectora de la Universidad de Zaragoza,

Recientemente se ha hecho público que la Universidad de Zaragoza ha abierto una cátedra de homeopatía. Desde ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico hemos enviado una carta abierta a dicha institución para mostrar nuestro malestar por dicha decisión, así como con la esperanza de que se recapacite sobre el tema. A día de hoy seguimos sin respuesta por parte de la Universidad, pero la carta ha aparecido publicada en las versiones de papel tanto de “El Heraldo” como en “El periódico de Aragón”. A continuación reproducimos la carta remitida por nuestro director ejecutivo a la vicerrectora de la Universidad de Zaragoza:

Desde la ARP-Sociedad Para el Avance del Pensamiento Crítico, queremos manifestar nuestro rechazo a la inauguración de la primera cátedra universitaria de homeopatía, que se ha producido en la Universidad de Zaragoza.

Entendemos y comprendemos las necesidades económicas que puede tener una Universidad como la de Zaragoza, pero el precio que se está pagando en este caso es excesivo, por un lado el propio prestigio de la Universidad queda en entredicho y por otro, se da un valor añadido a una pseudomedicina como es la homeopatía.

Afirmamos sin rubor que la homeopatía es una pseudomedicina ya que nunca ha superado un ensayo clínico. Además, las publicaciones científicas recogen que la homeopatía, en el mejor de los casos, no es más que un simple placebo. Si a la falta de pruebas que demuestren su efectividad, añadimos que los principios en los que se basa contradicen directamente el conocimiento científico actual. Con estos datos, fácilmente comprobables a través de la literatura científica, no cabe otra opción que aceptar que la homeopatía no es más que una práctica pseudocientífica carente de rigor y efectividad.

Permitir esta cátedra no es más que conceder un barniz científico a aquello que no lo tiene. La homeopatía, como toda pseudomedicina es peligrosa, ya que muchos pacientes en situaciones extremas acaban abandonando la medicina científica para recavar en los brazos de dicha homeopatía u otras pseudomedicinas, incapaces todas ellas de aportar un remedio a sus problemas.

Que la homeopatía no es algo serio también se deduce de los títulos que se podían obtener en la web de los laboratorios Boiron. Títulos que muchos internautas obtuvieron en apenas unos minutos sin el más mínimo esfuerzo. Una sencilla búsqueda por la web permite encontrar el escarnio que hacían dichos internautas de la obtención de dicho título. Actualmente dicha opción ha sido deshabilitada de la web de los laboratorios.

Por lo expuesto en esta carta, consideramos que se debería recapacitar sobre la idea de crear dicha cátedra. El prestigio de la Universidad de Zaragoza junto con el hecho de apoyar institucionalmente una pseudomedicina es lo que nos estamos jugando.

Ismael Pérez Fernández
Director Ejecutivo 
ARP-Sociedad Para el Avance del Pensamiento Crítico





07 julio, 2008

NO HAY PASO PEQUEÑO, SI ES CONSTANTE

La pérdida de estudiantes en las carreras de ciencias y tecnología en toda España en los últimos años empieza a ser un problema. Y posiblemente grave, aunque sus efectos no los notaremos en breve, aunque sí a medio plazo. No es la primera vez que lo comentamos, pero la apertura de cada nuevo curso escolar y la lectura de algunas estadísticas nos lo imponen. Es un goteo lento pero firme, al que no ha frenado mucho la mayor presencia de la mujer en todos los ámbitos de la vida universitaria.

La caída en el número de personas que tratan de estudiar estas materias ha motivado, además, una reducción en la nota que se precisa para acceder a las mismas. Sin duda, ello no implica por fuerza una pérdida de calidad (si el mantener un flujo en los y las que aprueban no obliga al profesorado a bajar el horizonte de conocimientos que se debe requerir al considerar la aptitud de nadie para un título), pero tampoco ayuda a mejorar el nivel.

Así, no parece fácil que la confianza, débil, de la mayor parte de empresas e instituciones públicas en la importancia de invertir en ciencia y tecnología para el desarrollo y la innovación vaya hacia arriba. Si la gente no elige estudiar estos temas, es fácil entender que a la hora de presupuestar inversiones en ello los entes que deciden sean reticentes. La ciencia y la tecnología, su interés, puede que cada vez se vaya viendo más lejano para la mayor parte de los habitantes de España, en todos los ámbitos, pese a vivir en un mundo extraordinariamente tecnificado y científico.

El problema es que ya no va a bastar con el que inventen ellos (o ellas, claro). Cada vez hay menos ellos en todo el mundo, salvo en los llamados países emergentes. El mismo problema de falta de ‘vocaciones’ científicas y tecnológicas en la juventud se da en todos los países desarrollados, incluso en Japón. De entrada, es más fácil, rápido, con menor esfuerzo y menos incierto el ganar más dinero en otros ámbitos.

Por eso, como indicamos en el título de este escrito, no hay paso pequeño, si es constante. Y de ahí que a partir de este mes empecemos en nuestra revista a poner en su portada el logotipo del Año Internacional de la Astronomía 2009, de cuya organización somos miembros de su Nodo Nacional y en la que colaboramos activamente.

Es casi un deber celebrar la ciencia, sus logros, en cada ámbito, así como recordar, mes a mes, cómo hace cuatrocientos años, en momentos mucho más complejos, Galileo, Kepler y muchos otros supieron estar a la altura de las circunstancias, aceptando que lo que podían comprobar era lo que debían defender. No sólo es ciencia, es también política. Y de la buena.

Alfonso López Borgoñoz

(publicado en la revista Astronomía, como editorial, en Septiembre de 2008)